La Copa del Mundo de mountain bike 2026 se cerró el fin de semana en Lake Placid, Nueva York, con dos historias que vale la pena contar juntas. En descenso, Asa Vermette ganó la clasificación general a los 19 años y en su primera temporada élite. En cross-country olímpico, Martín Vidaurre terminó tercero en la general tras un cierre de temporada en Estados Unidos que fue de lo mejor que hizo en el año. Disciplinas distintas, misma señal: el talento joven ya no espera su turno.
Asa Vermette: campeón de descenso en su primer año élite
Vermette (Frameworks Racing / TRP) llegó a la última fecha liderando la general por 96 puntos sobre Jordan Williams (Specialized Gravity) y por 174 sobre Amaury Pierron. Si terminaba cuarto o mejor, el título era suyo pasara lo que pasara. Si no, dependía de cuántos pilotos se metieran entre él y Williams.
Y la final de Lake Placid se transformó exactamente en eso: una carrera dentro de la carrera. Vermette bajó temprano y tomó la punta provisoria por un margen estrecho. Williams, con todo por ganar, lo superó. Desde ese momento cada piloto que cruzaba la meta movía el título de un lado al otro: Henri Kiefer y Andreas Kolb pasaron a Williams, Benoît Coulanges se metió entre Williams y Vermette, y fue Finn Iles, compañero de equipo de Williams, quien con su tercer lugar parcial cerró matemáticamente la cuenta. Vermette era campeón antes de que bajaran los últimos pilotos.

La fecha la ganó Luke Meier-Smith (Giant Factory Off-Road Team DH), que repitió su victoria de 2025 en el mismo lugar y sigue invicto en Lake Placid. El top 10 de la final quedó así:
- Luke Meier-Smith (Giant Factory Off-Road Team DH) — 3:08.389
- Andreas Kolb (Santa Cruz Syndicate) — +1.394
- Lachlan Stevens-McNab (Trek Unbroken DH) — +1.824
- Henri Kiefer (Canyon DH Racing) — +1.960
- Finn Iles (Specialized Gravity) — +2.011
- Jordan Williams (Specialized Gravity)
- Benoît Coulanges (Scott Downhill Factory)
- Asa Vermette (Frameworks Racing / TRP)
- Oli Clark (Mondraker Factory Racing DH)
- Martin Maes (Orbea FMD Racing)

La general cerró con Vermette en 1.442 puntos, Williams segundo con 1.376 y Pierron tercero con 1.173: 66 puntos de diferencia después de nueve fechas.
Por qué importa tanto
Ganar la general en la primera temporada élite es algo que el descenso casi no ha visto. Según la organización de la WHOOP UCI Mountain Bike World Series, Vermette es apenas el segundo piloto en la historia en lograrlo, después de Nicolas Vouilloz, que lo hizo en 1995 tras tres títulos mundiales junior. También es, con 19 años, el campeón más joven que ha tenido la Copa, y el segundo estadounidense en ganarla después de Aaron Gwin.
Su temporada tuvo dos victorias (Corea del Sur en la fecha inaugural y Whistler en la penúltima), más un segundo, un tercero y un cuarto lugar. No fue un año perfecto, y justamente por eso vale: lo definió la consistencia de la segunda mitad y la cabeza fría cuando el título se decidía con calculadora.
Reflexión editorial, no dato: con Vermette campeón a los 19, los hermanos Alran debutando en élite y Williams peleando el título a los 21, ¿estamos viendo el comienzo de una nueva era en el DH? Es pronto para decirlo. Que el recambio ya no es una promesa, sí.

FOX en la mitad del top 10
Un detalle que para nosotros tiene valor: de los diez primeros de Lake Placid, cinco corren con suspensión FOX. Meier-Smith (Giant), Kolb (Santa Cruz Syndicate), Coulanges (Scott Downhill Factory), Vermette (Frameworks) y Maes (Orbea FMD). Es decir, FOX estuvo presente en la mitad del top 10 de la final, incluido el ganador de la fecha y el nuevo campeón de la general.
En el caso de Vermette está documentado: su Frameworks DH corre con horquilla FOX 40 Factory y shock Float X2, y el equipo trabajó la puesta a punto con FOX desde la pretemporada en California. Nada de esto gana carreras por sí solo, pero dice algo sobre dónde está el nivel más alto del descenso en 2026.
Martín Vidaurre: tercero en la general del XCO
El chileno de Specialized Factory Racing llegó al bloque norteamericano fuera del podio de la general y lo cerró dentro, gracias a dos fines de semana enormes.

Primero, Soldier Hollow (Utah, 20 de septiembre): partió 25º en la grilla, remontó durante toda la carrera y esperó hasta la última vuelta para atacar. Ganó el XCO por delante de Cole Punchard y Mathis Guay. Fue su segunda victoria élite en una Copa del Mundo, después de la de Val di Sole en 2025, que lo convirtió en el primer chileno en ganar una fecha.
Después, Lake Placid (2 y 3 de octubre). El viernes ganó el Short Track (XCC) bajo lluvia y barro, lo que lo dejó partiendo primero en la grilla del XCO. El sábado, en la carrera olímpica, lideró varias vueltas, estuvo en la fuga decisiva junto a Charlie Aldridge y Filippo Colombo, y terminó tercero a un segundo del ganador, en un sprint que Aldridge (Cannondale Factory Racing) le ganó a Colombo por centímetros.
Conviene separar las cosas, porque se mezclan seguido: el XCC es la carrera corta del viernes y tiene su propia clasificación; el XCO es la carrera olímpica y tiene la suya. Y la Copa del Mundo, que suma puntos durante toda la temporada, no es el Campeonato Mundial, que se decide en una sola carrera. Lo de Vidaurre es el tercer lugar en la general del XCO.
La general, explicada
Luca Martin (Cannondale Factory Racing) fue el campeón del XCO 2026; de hecho el título quedó matemáticamente resuelto antes de Lake Placid, cuando se confirmó que Adrien Boichis, su único rival posible, no correría las fechas de Estados Unidos por compromisos en ruta. Boichis terminó segundo. Y Vidaurre fue tercero, tras superar en las dos últimas fechas a Bjorn Riley, el estadounidense que llegó a Lake Placid defendiendo ese puesto y que no pudo terminar la carrera.
Por qué importa más que una buena carrera suelta: la general no premia un día inspirado, premia una temporada completa. Diez fechas, tres continentes, barro, altura y calor; un mal día en cualquiera te saca del podio. Para Vidaurre es además la confirmación de que el segundo lugar de 2025 no fue un pico, sino una base.
Dos disciplinas, una misma señal
Vermette y Vidaurre no compiten entre sí ni se parecen como ciclistas: uno baja una montaña en tres minutos, el otro la sube y baja nueve veces en una hora y veinte. Pero los dos llegaron a la última fecha con algo que defender y lo defendieron corriendo, no cuidándose. Y los dos son parte de un recambio que ya está arriba.
Para la comunidad de riders en Chile esto tiene un valor concreto: ver a un chileno liderando vueltas en la última Copa del Mundo del año, partiendo primero en la grilla por mérito propio y cerrando la temporada en el podio, ya no es una anécdota. Es el estándar que Martín construyó durante años y la referencia para los que vienen detrás.
La temporada 2026 terminó. La 2027 ya tiene a estos dos nombres en la primera línea.